lunes, 2 de febrero de 2009



La familia también disfruta de Pryce Café.

Si no me dan de comer en este sitio, tendré que comer nieve.


Eugenio señala sin importarle el frío.
A los camareros de Pryce Café no les detiene ni a nieve ni el viento. Son puntuales, profesionales y atentos.


En Pryce Café nuestros clientes se sienten como en casa. El señor Eugenio es uno de nuestros clientes predilectos, asiste a vernos incluso cuando nieva. Muchas gracias.